Siempre es una palabra fuerte, y el mundo nos ha hecho saber que siempre es sólo para unos pocos meses, porque la palabara siempre engloba todo, y el mundo, aunque lo oculte tiene miedo, y es que, a veces pensamos que los infinitos se cumplen porque viene Cupido y empieza a jugar a ser Robin Hood. Siempre es una palabra que expresa un intervalo de tiempo, e incluso, el infinito, se queda corto cuando hablamos de la palabra siempre. Y es que el mundo funciona más por horas de oficina que por las emociones. El mundo nos ha acostumbrado a que si damos el 100% no podemos permitir que recibamos el 50% pero a veces, es mejor ir contracorriente, y si damos el 100% no nos tiene que importar lo que recibamos a cambio si sabemos que es real, que es verdadero.
Lo triste no es que sólo utilicemos un 10% de nuestro cerebro sino que utilizamos el 2% de las emociones del corazón.
Ya lo dijo Albert Espinosa, y es que, el mundo se ha encargado de que Siempre esté en los diccionarios como una palabra diferente a la que de verdad quiere decir. A veces jugamos a ser controladores del tiempo cuando lo que deberíamos de ser es controlar nuestras emociones, tenerlas siempre al 100%. Los humanos pensamos que tiempo y amor van cogidos de la misma mano. Que lo que sentimos se mide en tiempo y el tiempo mide al amor. A cuánto amamos a una persona. Pero nos equivocamos si pensamos que el tiempo que amamos a una persona se puede medir, porque el amor, no es un fragmento de tiempo con el que se pueda saber con cuántos segundos, minutos, o horas, amas a una persona. El tiempo no es lo mismo si hablamos del amor, ese amor que despierta emociones, ese que te sorprende, el amor de los pequeños detalles. Los humanos piensan que el tiempo es proporcional a lo que amamos, a lo que sentimos, y no es así, si amas a una persona no se puede medir con el tiempo ya que los sentimientos no van y vienen dependiendo de las manecillas de un reloj. Porque si el amor es verdadero, de esos en los que piensas en la otrra persona, que mueves montañas, esos amores no se miden con el tiempo de reloj, ese tipo de amor se mide en las emociones, en los sentimientos que sientes cuando piensas en ella. Y es entonces cuando no hay mayor tesoro tan mágico que pasar todo el tiempo del mundo enamorados de la persona a la que de verdad invertimos nuestro tiempo porque el tiempo ni se desperdicia, ni se destruye, simplemente se invierte, y hay quienes eligen invirtiéndolo en la persona a la que aman.
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